Hoy tengo la vida colgada
en la desnudez de mi ventana más íntima…
Pintándote el contorno de mis años,
llena de sueños , mañanas de sombras
y cielos azules…
Acaso cuando recuerdes el sabor de mis besos,
acaso cuando lleguen tus manos…
Descubras que los días sin mí, serán eternos
Y te acunes en la noche llena de vacíos.
Y estaré ahí, rozando la vida
con la punta de los labios,
arando los momentos de tus ojos,
repasando mis errores
en el umbral de un nuevo sueño.
Y cuando recojas las llaves
de nuestro pasado amurallado,
cargado de momentos imborrables…
descubrirás tus miedos
y que me puedo marchar.
Entonces seré el ocaso derramado
de una vieja crónica.
Seré la soledad de tus sueños,
tu evocación nocturna,
tu farol apagado y desnudo,
sin mi nombre, sin mi risa…
naúfrago de deseos con alas.
Hoy te hablo así.
Esperando que me abraces a tu regazo,
diciendo palabras y no diciendo nada,
en la realidad que no sueña.
Esperando que te quedes conmigo,
calentándote al sol del mediodía.
Esperando disipar tus miedos
y dejar sellados tus labios.
Esperando llena, la condena de tu corazón.
Sembrando de jazmines el camino
y tomando nuestras manos
en el ocaso de la vida.
HOY, COMO CADA DÍA, LUCE EL SOL EN MI INTERIOR Y UNA SONRISA EN MI CARA


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