Cierro los ojos
y te imagino
recorriendo
ávido mi cuerpo,
rozando el cielo
entre tus dedos,
susurrándome, a
través de mis lunares,
insomnios de
luna blanca.
Las sábanas me
arañan,
la almohada te
extraña.
Solo me queda
respirar
e inundarme de
ti.
Hoy me sobra el
mundo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario