Silenciosa, entra sin tocar,
esquivando susurros, miradas y sonrisas,
palabras que deberías haber dicho,
y nunca pronunciaste.
Perdida entre la confusión
de si es cierto o no,
solo necesito que no me falles.
Hoy, enredada entre sueños en blanco y negro,
tengo que confesarte que me sobra dolor
y me falta valor para alejarte.


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